¿Adjudicatarios de una obra pública? Ojo con las reducciones presupuestarias injustificadas

Para la correcta visualización, debe aceptar las cookies.

Cuando participamos en una licitación pública y resultamos adjudicatarios, una cosa debe quedar clara: nos están adjudicando el presupuesto total previsto en el pliego, no una parte ni un “hasta donde se pueda”.

Sin embargo, en los últimos tiempos hemos visto cómo algunas administraciones, una vez adjudicada la obra, realizan reducciones en determinadas partidas del proyecto, con justificaciones poco claras o directamente sin explicación. Por ejemplo, eliminar una partida de 20.000 € en una obra presupuestada inicialmente en 100.000 €. Esto no debería suceder, y no es correcto legal ni contractualmente.

El presupuesto base de licitación es una referencia contractual. Si una empresa resulta ganadora, se compromete a ejecutar lo establecido por el importe adjudicado, y la administración también asume esa obligación. Cualquier modificación posterior debe estar debidamente justificada, negociada y documentada conforme a la ley de contratos del sector público.

Este tipo de prácticas no solo afecta la viabilidad económica del proyecto, sino también la transparencia del proceso y la confianza entre las partes. Por eso es importante que tanto empresas como técnicos y gestores estén bien informados y preparados para hacer valer sus derechos.

¿Te ha pasado algo parecido? ¿Tienes dudas sobre cómo proceder en estos casos?
Contáctanos, estaremos encantados de ayudarte.